domingo, 2 de abril de 2017

KUSUDAMA




 He plegado este kusudama como prueba para otro que estoy montando en material textil, y que convertiré en lámpara. Este modelo es original de Leo R. Natividad, fundador de Origami Filipinas, y me ha enseñado a plegarlo Sonsi Martin. Los módulos de material textil se los he adquirido a Leo para su programa "Origami Under the Tree", y están preparados por él.
Tengo que decir que la iniciativa de su proyecto de divulgación del origami destinado a chicos de la calle y barrios pob
res me parece admirable. En él enseñan gratuitamente el arte del plegado del papel a estos chicos a la vez que matemáticas, inglés, ciencia, artes y valores, es decir junto con todo aquello que les servirá para progresar en un arte que muchos de ellos acabarán dominando para bien de sus vidas y de las de los demás.
Debo decir, sobre el capítulo de los valores, y al hilo del de la paciencia, que siempre se nos ha dicho a los plegadores de papel que para nuestra actividad se requiere mucha paciencia, como si esto fuese algo negativo, o como si no se necesitara paciencia para el resto de las cosas que hacemos en la vida, cuando lo cierto es que poseer esta facultad es de lo mas conveniente. Y el origami es un magnífico campo de entrenamiento para desarrollarla.
Casualmente, o no, ha coincidido con el proyecto de Leo la aparición del último número de la revista AVIVIR, publicación del Teléfono de la Esperanza, cuya redactora jefe es mi amiga la periodista y poeta
Gloria Díez. Como puede leerse en la portada y en el sumario que reproduzco: "vivimos en una sociedad de derroche que nos lleva al consumo compulsivo e instantáneo"; "a veces confundimos el segundero del reloj con las manecillas de la vida";"estamos atrapados por la impaciencia"; "nos cuesta esperar con calma"; "nuestra mente salta del pasado al futuro, cruzando fugazmente por el presente"; y "los jóvenes de hoy van a velocidad de vértigo", desde luego. Según el titular del editorial de Pedro MIguel Lamet, el director de la revista, "Vivimos en la civilización del vértigo", y como afirma Herminio Otero Martínez en su artículo "La prisa y la impaciencia vierten pequeñas dosis de veneno sobre nuestra mente y nuestro corazón". Hay otra cita de Amado Nervo de lo más pertinente: "¿Por qué aguardas con impaciencia las cosas? Si son inútiles para tu vida, inútil es también aguardarlas. Si son necesarias, ellas vendrán y vendrán a tiempo". Todos estos temas son, en mi opinión, del máximo interés y se tratan en profundidad por sus autores en las secciones respectivas.
Así que debo hacer aquí una felicitación doble: a
Leo R. Natividad por atreverse a enseñar paciencia, el mejor de los regalos para Ser verdaderamente; y a la revista AVIVIR por trabajar tan concienzudamente en favor de la esperanza. Gracias.

 
 
 
 
 

 


 

No hay comentarios:

Publicar un comentario