domingo, 23 de octubre de 2016

LA CIUDAD EN OTOÑO

Por fin ha llegado el otoño, acompañado de la lluvia y de los inexplicables colores de las hojas de los árboles.

 
 
Hay tocones, como éste, que acaban convertidos en improvisadas papeleras, como si fuesen patas de elefante que hubieran fabricado despiadadamente a propósito con este fin.
 
  
Algunos alcorques, también, acogen los restos de las largas horas de diversión
 
 
En cualquier caso el ciudadano medio es más responsable de lo que se cree en esta ciudad sin remedio de Madrid -da igual su alcalde o alcaldesa de turno-, en la que por más que se intente es casi imposible deshacerse correctamente de una pila usada.
 
 
Pero siempre de Madrid al cielo, aun a riesgo de perder los tacones en el laborioso proceso

lunes, 19 de septiembre de 2016

DISPARART. PRESENTACIÓN.

Me complace publicar esta invitación a asistir al acto de presentación del nº 1 de la revista DISPARART  en la que participo con el cuento titulado EL BRINDIS, un relato fantasmal inspirado en un hecho real que en cada lectura que hago de él me pone los pelos de punta, por lo menos a mí, y eso que por haberlo escrito debía de estar más familiarizado con la historia que cuento e incluso verla con cierta distancia técnica. Hay quien al conocer esta historia ha pensado en las SINCRONICIDADES  de C.J. Jung, un tema apasionante, el de las coincidencias, pero en este brindis no se trata sólo ni exclusivamente de una sincronicidad. 
 
 
 

Ra del Rey

Espacio para las Artes

                Os invita

a la presentación de la revista nº 1
 

Miércoles 28 de septiembre

a las 20:00 horas
​Un total de más de 70 autores de los más diversos campos de la Cultura


 
 


 

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RA DEL REY.ESPACIO PARA LAS ARTES

calle Reina 11. 28004 Madrid. España
+34 91 5223120
www.radelrey.com
www.radelrey.blogspot.com

domingo, 4 de septiembre de 2016

LA MARIPOSA NOCTURNA

 
 
He de confesar que hasta que no leí a W.G. Sebald no reparé en la aterradora belleza de estos seres diminutos que son las mariposas nocturnas, a los que dedica varias hermosísimas páginas en uno de sus libros. Descubrí después que Virginia Woolf había dedicado un artículo a estos lepidópteros heteróceros titulado La muerte de la polilla. Por mi parte, me encontré con una este verano y quedé admirado ante la máscara africana con que me miraba desde su espalda. ¡Y qué maravilla el traje de gala con que iba vestida, traje de fiesta hasta altas horas de la madrugada!
Lamentablemente esta cenicienta no podría llegar ya a su casa esa noche, pues había perdido no un zapato sino una pierna entera, así lo pude comprobar cuando la miré de frente, imagen que por respeto a ella y por pudor no mostraré. Esa era la razón, luego lo comprendí, de que me dejara acercarme tanto para fotografiarla. Espero que os guste, aunque sea ésta en realidad una especie de crónica anunciada de la muerte de una mariposa nocturna.

jueves, 1 de septiembre de 2016

CEMENTERIO DE COCHES


Os saludo nuevamente en este primer día de septiembre en que las ciudades se llenan de coches recién llegados de las vacaciones para reflejar aquí la reflexión del escritor británico J.G. Ballard, el autor de libros como el impactante Crash, y quiero subrayar impactante en todos los sentidos posiblesinspirado en el tema de los accidentes de coche, al que se refiere con frecuencia en sus Conversaciones para una autopsia de la vida cotidiana.
Para ilustrar el párrafo que voy a transcribir a continuación, reproduzco arriba un para de fotos de las que hice el 20 de marzo de este año en las proximidades de Toro, en la provincia de Zamora, de un cementerio de coches que me impresionó y provocó en mí una multitud de sentimientos, entre los que podrían hallarse también los expresados por las palabras de Ballard:

"Siempre me llamó la atención la poderosa magia y la poesía que se siente cuando uno observa un depósito de chatarra lleno de lavadoras viejas, o de coches destrozados o de barcos viejos pudriéndose en algún astillero abandonado. Un gran misterio y una gran magia rodean a estos objetos. No hace mucho, estuve en el Museo Imperial de la Guerra donde tienen la parte delantera de una caza Zero cortado a través de la cabina. De hecho, uno puede estar de pie mirando hacia la cabina del piloto. Puede ver lo que hay realmente debajo del avión; mirando hacia el interior, se puede observar cada remache. Una gran suerte de poesía trágica rodea a ese avión expuesto en el museo. Uno puede ver a los obreros japoneses trabajando, a las mujeres en alguna fábrica de Tokio poniendo cada uno de los remaches de este avión en particular. Uno puede imaginar el posterior acarreo de la máquina hacia el Pacífico...No encontramos esta poesía conmovedora en objetos nuevos: un avión nuevo, una lavadora nueva exhibida en una vidriera o un coche nuevo estacionado en un concesionario..."

martes, 19 de julio de 2016

FUEGOS ARTIFICIALES


 
Fuegos de artificio aprovechan la noche para pintar kandinskis sobre el Rin a su paso por Colonia
 
 










martes, 5 de julio de 2016

CENTRO SEFARAD ISRAEL. PRESENTACIÓN DE AMOR FOU EBRIO DESVÁN DE AMORES LOCOS


Adjunto aquí el enlace con el anuncio de la presentación el próximo lunes 11 de julio, a las 19:30 horas, en el Centro Sefarad Israel de Madrid, del libro "Amor fou. Ebrio desván de amores locos", en la que intervendré junto a algunos otros autores antologados. El relato con el que participo en el libro se titula CUERO LEGÍTIMO DE AMOR ENCENDIDO.

http://www.sefarad-israel.es/Amor_fou_ebrio_desvan_de_amores_locos_

lunes, 4 de julio de 2016

BAJO LOS TILOS









Como comentaba el otro día, en un mueble de madera de tilo jamás entra la carcoma. Y es que el tilo común europeo es un magnífico árbol caducifolio de la familia de las tiliáceas que crece espontáneamente en el norte oriental de la península Ibérica. Suele vivir en bosques sombríos, exhibiendo 30 metros de altura junto a otros árboles de gran porte. También forma parte de algunos paisajes urbanos, llevado de la mano del hombre por su importancia ornamental. Su corteza es densa y fibrosa, las hojas tienen la forma de un corazón de lados desiguales y extremo puntiagudo (o sea que son hojas amorosas), y nacen a lo largo de la rama creando un follaje impenetrable.
Pues bien, a los tilos que ahora os muestro los encontré no en el norte oriental de la península Ibérica sino en Portugal, hacia la mitad del país, si bien los descubrí también el otro día en Madrid en una calle céntrica, exhalando su aroma inconfundible y maravilloso. El árbol caído que veis en la foto no es un tilo, un tilo jamás se comportaría así. En realidad es sólo una gran rama que cayó de otro árbol justo un minuto antes de que yo pasara por ese lugar, también en Madrid, muy cerca de mi trabajo y del Museo del Prado. Me decepcionó ese espécimen, le dio sólo un poco de viento y lo desarmó, claro que si la rama me da en la cabeza también me hubiera desarmado, así que no le tengo ninguna compasión.
Pero quiero volver al tilo, un árbol que hasta el otro día yo tenía desprestigiado por la condescendiente leyenda urbana que sobre él circula por ser el fabricante de la tila, ese ingenuo remedio contra los nervios propio de las personas tímidas. Pero no, la tila, desde el momento en que conozco el palo del que procede se me ha revelado definitivamente como el mas eficaz remedio para asegurarnos serenidad y buen sueño, para suavizarnos la tos, para purificarnos la sangre. Ahora bien, la mejor manera de obtener buenos y duraderos resultados es la de tomar una taza de tila habitualmente, no de vez en cuando.  
Y es que son grandes las propiedades medicinales de la tila: es preventiva de dolencias cardiacas, de sudores, de tos, de bronquitis, de quemaduras, de insomnios y de estados nerviosos.
De nada.














miércoles, 22 de junio de 2016

CARICATURIZADO POR AURELIO CALDERÓN





En el círculo de amigos artistas en el que me he movido en los últimos años, figuraba Aurelio Calderón. Una vez, Aurelio me regaló un libro sobre los surrealistas y, a la vez que me lo dedicó, hizo el dibujo que os muestro. Esta tarde, al ordenar mi biblioteca, me he encontrado de repente con la indudable caricatura con la que, en su inconfundible estilo, me obsequió su  mirada experta de pintor. No me había fijado antes tan bien como hoy. Es cierto que Aurelio ya ha fallecido, pero al abrir esta página después de tanto tiempo me ha llegado una vaharada de ternura tan grande como el aroma de esos elegantes tilos cuya madera es impenetrable por la carcoma. Los he encontrado este último fin de semana en Portugal, ese entrañable país hermano, ya os mostraré en otra entrada cómo recolecté sus flores.
 
 
   

lunes, 13 de junio de 2016

EN LA FERIA DEL LIBRO DE MADRID 2016

Ya pasó la Feria del Libro de Madrid. En ella estuve dos días firmando y también la visité como comprador. Uno debe contenerse bastante, ya que el deseo es grande y la capacidad de leer limitada. Aun así incorporé algunos nuevos títulos a mi biblioteca ("Extinción", de David Foster Wallace; "Cuentos fluminenses", de Joaquim María Machado de Assis; "Elogio del papel", de Roberto Casati...entre otros). Los libros ocupan así su lugar entre los anaqueles, como las botellas de vino su puesto en la bodega, y esperan pacientemente su turno de lectura, como las botellas a que se las descorche en la ocasión propicia. Valga como ejemplo el de que estoy terminando ahora un libro que compré en noviembre de 1992: "El jinete polaco", de Antonio Muñoz Molina. Es un buen libro, muy bien escrito, pero un tanto pesado también, no solo por el elevado número de páginas, sino por la insistencia del autor en las vidas de los personajes que describe, pues vuelve sobre ellos una y otra vez desde distintos ángulos y con frecuencia incluso desde los mismos. Es un libro triste también, de muchos dolores y tiempos pasados. No soy muy partidario de este tipo de literatura, pero si por fin me decidí a leer este novela no fue sino porque se dio la circunstancia de que conocí personalmente a Muñoz Molina en una tertulia literaria de lectores en Madrid en febrero de este año y le presenté este ejemplar suyo para que me lo dedicara. Se quedó asombrado al comprobar la fecha en que lo compré. No es exactamente la extensión de un libro lo que frena el impulso de adentrarse en sus aventuras; por ejemplo estoy acabando también en estos días los cuentos completos del padre Brown, de Chesterton, que ocupan más de mil páginas en la edición que tengo, y he disfrutado mucho, pues en mi opinión es una literatura mucho más alegre, chispeante y realmente llena de intrigantes aventuras. Es interesante descubrir en este libro la gran influencia que tuvo en el autor su viaje a los Estados Unidos en la época en que se estaban construyendo los grandes rascacielos.
Pero dejo ya de hacer de crítico literario para deciros que estas dos fotos que muestro se corresponden a los dos días que firmé de la Feria. La primera es del 28 de mayo, día fresco de tormentas; y la segunda del 8 de junio, día que fue calurosísimo en Madrid, y en la que poso con un ejemplar de "Así me pierdo en las ciudades" en encuadernación especial de mi amigo el origamista Alejandro Allánegui, junto a otro ejemplar en la encuadernación habitual de la editorial, que siempre hace mucha gracia porque se me ve saliendo de una alcantarilla en una calle de la ciudad vieja de Ourense. Pero lo más gracioso de todo es que hay que se cree que realmente estoy escribiendo en la calle con medio cuerpo metido en una alcantarilla. Claro que ahora que lo pienso tal vez sea ésta una alegoría de mi verdadera forma de enfrentarme a la escritura de mis historias.