lunes, 12 de marzo de 2012

LETRAS GALEGAS MAIO 2012. VIII MOSTRA DAS ARTES E AS LETRAS DOS EMPREGADOS PÚBLICOS



Querid@s amig@s: La FSP-UGT GALICIA ha convocado, en colaboración con la Escola Galega de Administración Pública (EGAP) y la Asociación Galega de Arte y Cultura (AGAEC), la "VIII MOSTRA COLECTIVA DAS ARTES E DAS LETRAS DOS EMPREGADOS DA ADMINISTRACIÓN AUTONÓMICA GALEGA. EGAP. 2012". La inauguración de la citada Mostra se hará coincidir con las celebraciones del DÍA DAS LETRAS GALEGAS, el próximo 17 de mayo, dedicado este año a Valentín Paz Andrade.
Como podéis ver en la imagen que reproduzco, el cartel anunciador de la Mostra toma como motivo mi obra de origami titulada Cinturón de Möbius, en la que 20 hormigas de origami plegadas por mí recorren, como en el grabado de Escher, una banda de Möbius, es decir una superficie de una sola cara. En mi caso, he logrado la tridimensionalidad mediante las hormigas de origami, que caminan infinitamente sobre el cuero florentino de un viejo cinturón. Para la realización de las hormigas empleé papel japonés TANT.
Espero que os guste.


jueves, 8 de marzo de 2012

CONCURSO DE MICRORRELATOS "El cultural.es. Cuenta 140". Semana II: La vendimia

Querid@s amig@s: Durante un tiempo, desde octubre de 2010, la revista El cultural.es convocó un concurso de microrrelato semanal de no más de 140 caracteres. Dirigido por el escritor Montero Glez, quien proponía un tema diferente cada semana, la idea tuvo un gran éxito, con una respuesta masiva de participantes, que en cada convocatoria sumaban cientos de microrrelatos. Así que podéis imaginaros la ilusión que me hizo ser el elegido en la segunda semana, cuyo tema era La vendimia. El premio fue un libro, una bonita edición ilustrada de "Hamlet", a petición mía.
Escribir un microrrelato es un gran reto y, para mí, además, un entrenamiento literario maravilloso. Cada distancia literaria tiene su dificultad. Hay que mentalizarse muy bien para recorrerla con el aliento necesario. Qué diferencia entre estos 138 caracteres de este microrrelato, por ejemplo, y los más de 26.000 de mi última historia "Te amo con locura". Sin embargo, todos cuentan una historia. Y este de la vendimia cuenta algo que todos, o casi todos, estoy seguro, hemos visto en alguna ocasión, a alguien tratando de atrapar con sus dedos algún objeto pintado en un cuadro al pensar por un momento que está añadido a la tela por el artista. Sí, tú también, Ysabel, el otro día, delante de mí, quisiste agarrar con la mano la pequeña red de una barquita de pesca pintada en un lienzo haciéndonos creer a los que te acompañábamos que te creías que era de verdad.

Aquí tenéis mi microrrelato:
Era tan buen pintor que, en sus exposiciones, había gente que rascaba las uvas de sus bodegones, pues afirmaban verlas recién vendimiadas.



jueves, 23 de febrero de 2012

FOTORIGAMI

Tras haber publicado en este blog algunas composiciones de origami realizadas únicamente por mí, paso a exhibir a continuación la imagen de una colaboración artística con el fotógrafo Plácido L. Rodríguez del año 2010, en que sobre una fotografía de un rincón de un pueblo siciliano añadí yo en la tapia una enredadera de 61 minúsculas hojitas de hiedra plegadas en papel en distintos tonos de verdes. A continuación enmarcamos el cuadro, y protegimos la tridimensionalidad que de pronto había brotado con un cristal que salvara suficientemente la distancia del origami superpuesto. Esta mezcla de dos artes podría llamarse, en este caso, FOTORIGAMI. El primer experimento que realicé, sin embargo, de mestizaje del origami con otra disciplina artística fue la del DIBUJORIGAMI, y de él mostraré algunos ejemplos en una próxima ocasión. 


lunes, 13 de febrero de 2012

LAS MEJORES HISTORIAS DE AMOR

Queridos amigos: Mañana, día de San Valentín, se presentará el libro "LAS MEJORES HISTORIAS DE AMOR. O CÓMO ROMPIMOS LA MUERTE A BESOS", en el que participo con la historia titulada TE AMO CON LOCURA. Os facilito a continuación información sobre el libro y sobre el acto de presentación.


El próximo martes 14 de febrero de 2012, a las 19.00 horas, tendrá lugar la presentación del libro Las mejores historias de amor, coordinado por Antonino Nieto Rodríguez y que recoge los relatos de treinta y ocho autores, publicado por Pigmalión Ediciones, en la Sala de Ámbito Cultural de El Corte Inglés (C/. Serrano, 52, 7ª planta. 28001 Madrid. Tel.: 91 521 23 53).

Intervendrán en el acto:
 Ramón Pernas, Director de Ámbito Cultural y escritor,
Adriana Davidova, actriz y poeta,
Ramón Irigoyen, escritor, traductor, crítico literario y poeta,
Ouka Leele, artista y poeta,
Fernando Márquez, cantante y escritor,
Guillermina Royo-Villanueva, escritora,
Basilio Rodriguez Cañada, editor y escritor,
y Antonino Nieto Rodríguez, coordinador de la obra.

Os esperamos.


Pigmalión Edypro
C/. Bravo Murillo, 123 - 3.º Izda.
28020 Madrid
Teléfono: 91 535 41 13 - Fax: 91 535 70 53
Correo electrónico: info@pigmalionedypro.es

  
 El amor, el viaje y la muerte son temas recurrentes en la literatura universal. Los escritores y poetas suelen comenzar a escribir por amor, o por desamor, intentan consolidar su obra con reflexiones, posicionamientos, análisis, vivencias y acciones en torno al viaje, interior o vital y geográfico, para terminar centrados y a menudo obsesionados con el único horizonte que nadie puede eludir: la certeza de la transformación o muerte física y, lo que es peor para un creador, la desaparición del panorama cultural y literario (el fenecer creativo). Además, como fruto de la combinación de estos tres ejes o núcleos temáticos, surgen otros múltiples subtemas literarios.
         Sin embargo, es el amor el argumento que goza de mayor difusión y mejor acogida. De ahí que la literatura amorosa resulte tan rica y variada. Desde los clásicos a los autores más jóvenes o vanguardistas, la literatura atesora obras que sus múltiples lectores han convertido en referentes literarios obligados. Por estas poderosas razones, nos hemos planteado conocer y analizar cómo perciben los creadores actuales el amor desde perspectivas y enfoques muy dispares.
         En Las mejores historias de amor encontramos historias hilvanadas por treinta y ocho «amantes» de la literatura que escenifican la experiencia amorosa, en sus muy distintas manifestaciones, convirtiendo a dicho sentimiento en protagonista indiscutible de un mundo ficcional pero con visos de realidad. Historias frescas, sorprendentes, oníricas, cotidianas, sublimes o simplemente auténticas.
         Antonino Nieto, coordinador de la obra, ha realizado una completa selección de magníficos directores de escena que nos invitan a soñar, gozar, sufrir y vivir en torno al amor. Acepten esta invitación, pues les aseguramos que en modo alguno quedarán defraudados. Y si, además, descubren nuevas maneras de amar, habrán conseguido el mejor hallazgo. Que así sea.

Basilio Rodríguez Cañada

Los 38 autores antologados son:  Antonino Nieto Rodríguez, Andrés Aberasturi, José Alcalá-Zamora y Queipo de Llano, Jaime Alejandre, David Felipe Arranz, Małgorzata Budzyńska, Yolanda Castaño, Alfredo Conde, José Costa Santiago, Luis Alberto de Cuenca, Adriana Davidova, Paloma García Picazo, Julio Santiago García Pino, Héctor Huertas, Ramón Irigoyen, Ramón Jiménez Pérez, Ouka Leele, Miguel Losada, Ridha Mami, Fernando Márquez «El Zurdo», Cristina Menéndez Maldonado, José Menéndez Hernández, Monica O’Reilly, Lilián Pallares y Charles Olsen, Olga Patiño Nogueira, José María Paz Gago, Olaia Pazos, Amelia Pérez de Villar, Ramón Pernas, Luz Pozo Garza, Enrique Revuelta Lapique, Guillermina Royo-Villanueva, Emilio Ruiz Barrachina, Fidel Ruiz Cano, Antonio Ruiz Pascual, Pura Salceda, Rafael Soler, Juan Luis Utrilla Madrazo-Escalera.



martes, 13 de diciembre de 2011

DEBATE SOBRE TOROS

Queridos amig@s: Después de un mes aproximadamente sin subir nada al blog, pues he dedicado toda mi energía mental en este tiempo a escribir un largo cuento de amor que aparecerá publicado en un libro colectivo el próximo mes de febrero coincidiendo con la festividad de San Valentín, vuelvo ahora a este espacio con una entrevista que me hizo en marzo de 2010 el periodista de La Región de Ourense, Héctor Díaz, sobre el controvertido y afilado tema de los toros, que tantas pasiones levanta siempre en nuestro país, y más en este año de prohibiciones que está a punto de finalizar. Que sirva en cualquier caso esta noticia para calentar la arena de esta plaza en que salgo a lidiar en solitario de cuando en cuando y a la que en breve compensaré de mis olvidos con una mayor presencia. Hasta pronto.  


sábado, 12 de noviembre de 2011

SELLO CON LA IMAGEN DE LA BASÍLICA DE NUESTRA SEÑORA DE LA PAZ DE YAMOUSSOUKRO


Estimados amigos y amigas que compartís conmigo mis reflexiones, he estado pensando estos días en escribir un cuento de amor en que había que entrar en un castillo y para ello había que salvar un foso lleno de cocodrilos hambrientos, lo que demostraban enseñando los cuchillos y tenedores de sus bocas. Había que estar muy enamorado para saltar ese foso de un brinco, ya que por supuesto nadie tendía un puente levadizo para facilitar las cosas.
El caso es que pensando en esos cocodrilos, se me ha enfriado el ánimo y ya no me dan ganas de entrar en ese castillo en busca de mi princesa -me consuelo pensando que será como todas las princesas- ni tampoco de escribir el cuento. Al menos de momento. Y así, aterrorizado por los dientes de esos cocodrilos, he recordado los que vi en persona en un estanque cercano a la Basílica de Nuestra Señora de la Paz, en Yamoussoukro, la capital de Costa de Marfil, en el año 1999. Estos cocodrilos, sumergidos en el agua, asomaban solo la cabeza con la boca abierta, y así se estaban, quietos, absolutamente inmóviles, tan pacíficos como la Basílica, como si jamás hubiesen matado una mosca. Me impresionó esa sangre fría, esa paciencia por no desesperarse en busca de la comida, sabedores de que antes o después algo les entraría despistadamente en la boca, que se cerraría también con calma pero tan inexorablemente como los enormes bloques de piedra que protegen las entradas de las grutas encantadas.
Acompañado de Koffi y de Niagne, mis amigos allí, visité a continuación la gran Basílica, construida a modo de réplica del Vaticano. Dentro, no había un alma, y me quedé maravillado de las dimensiones de las naves y de los numerosos asientos corridos de preciosa madera que amueblaban el inmenso espacio. El sistema de iluminación era también extraordinario, y calculamos que encender las luces de la Basílica por unos minutos supondría un gasto escandoloso para un país en el que gran parte de la población carecía de alumbrado eléctrico.
Cuando salimos ya había anochecido, y me encontré con la sorpresa de que las inmediaciones del enorme edificio se encontraban iluminadas en un amplio radio por multitud de farolas que se adentraban por caminos abandonados casi en la selva. Dimos un breve paseo por ellos y Niagne, meneando la cabeza, señaló, mirando aquel despilfarro, que mientras la mayoría de las personas del país tenían que moverse de noche en la más completa oscuridad los agutíes disponían de grandes avenidas luminosas para corretear a gusto. A mí también esto me parecía una injusticia, no obstante la alta estima en tenía a los agutíes, que son unos roedores de lo más simpático; tanto los apreciaba que una vez me comí uno guisado en un restaurante de Bouaké, pero como también os estimo a vosotros no voy a recomendaros este plato, al menos a mí no me cayó nada bien en el estómago...Ya os contaré más cosas de este inolvidable país.

miércoles, 19 de octubre de 2011

"ASÍ ME PIERDO EN LAS CIUDADES" EN GALICIA EN EL MUNDO

El semanario de información general y especial para los españoles en el exterior (edición Europa y América) GALICIA EN EL MUNDO ha publicado en la semana del 10 al 16 de octubre del presente año 2011 la noticia de la presentación en La Coruña de mi libro "Así me pierdo en las ciudades". La inserto bajo estas líneas.



viernes, 7 de octubre de 2011

lunes, 3 de octubre de 2011

PRESENTACIÓN DE "ASÍ ME PIERDO EN LAS CIUDADES" EN LA LIBRERÍA ARENAS DE LA CORUÑA

Recién llegado de La Coruña, donde como sabéis presentamos el libro de relatos el pasado viernes 30 de septiembre en la Librería Arenas, coloco a continuación algunas noticias y fotos relativas al acto, así como el texto de mi presentación, ya que hubo algunas personas que me lo pidieron y no recuerdo el nombre de todas.


Belén do Campo asiste na Coruña á presentación do libro Así me pierdo en las ciudades, de Ramón Jiménez


A Coruña, 30 de setembro de 2011.- A delegada territorial da Xunta na provincia, Belén Do Campo, participou esta tarde no acto de presentación do libro de relatos Así me pierdo en las ciudades, do autor Ramón Jiménez Pérez. O acto tivo lugar na librería Arenas da Coruña.
Aparte da delegada, o escritor estivo acompañado polo catedrático de Literatura Comparada da Universidade da Coruña, Jose María Paz Gago, o arquitecto, Arturo Franco Taboada, e o editor e escritor, Basilio Rodríguez Cañada, que repasaron a súa traxectoria e comentaron a nova obra.
 





Queridas amigas, queridos amigos: Sobrecogido a la par que etéreo ante las palabras que acaban de pronunciarse, como hecho de aire al albur del viento en esta ciudad del viento, con gusto me subiría ahora mismo a una escoba y desaparecería tímidamente, es decir me perdería volátil más allá de la Torre de Hércules. Pero calculo que eso sería haceros gran descortesía, a vosotros que habéis venido hasta aquí esta noche para arroparme con vuestra presencia. De modo que aguantaré el tipo y procederé como corresponde y os merecéis, es decir me quedaré lo que haga falta para daros las gracias por acompañarme en este acto tan importante para mí. Así que gracias, de verdad, por estar aquí conmigo. Gracias también, de una manera muy especial, a Manuel Arenas, que acoge esta presentación en su Librería, de tanta solvencia y solera, donde tantas veces me perdí entre sus delicatessen en mi época coruñesa. Y por supuesto, las gracias más efusivas para mi editor, Basilio Rodríguez Cañada, quien haciendo honor a su apellido, Cañada, o sea Caña-da, ha sabido sacudirme el polvo literario a fin de poner a circular mis historias por las librerías de España. Las gracias son también para Chema Paz Gago, poeta y catedrático de Literatura Comparada que ha aceptado desde el primer momento, con gusto, el reto de perderse por estas ciudades mías, elevándolas así a la categoría de merecedoras de comparación con otras. Mi agradecimiento también a Arturo Franco Taboada, escritor y arquitecto, y al que por tanto juzgo especialista adecuadísimo en orden a valorar la construcción de mis edificios literarios. Y a Belén do Campo Piñeiro, delegada territorial de la Xunta en esta ciudad, porque me hace un gran honor al acompañarme en esta mesa al haberse atrevido como los demás a perderse por mis cuentos, varios de los cuales suceden aquí en La Coruña, es decir que de alguna forma están bajo su jurisdicción. Y las gracias, desde luego, a Cardigan Bridge, a mi querida Rebeca Ponte, coruñesa como muchos de los presentes y artista internacional que próximamente llevará su acústico a Manhatthan como artista invitada del Festival New York City, y que una vez más se arriesga a perderse por mis ciudades y no llegar a tiempo al avión al hacerme el regalo de su maravillosa música para que pueda compartirla con vosotros como colofón del acto.
Y ahora, a modo de introducción a estas ciudades mías de carne y hueso, aunque algunas medio invisibles también, os contaré, para satisfacer vuestra curiosidad, que corría el año de 1982, enero para más señas, cuando, a bordo del viejo fiat verde de segunda mano que me había vendido un obispo al que habían destinado a Damasco, entraba yo triunfal  en la muy noble y muy leal ciudad de La Coruña.
(Y hago aquí un inciso contuso, como decía el otro, para aclarar que, como el obispo había alcanzado, es de suponer, la ciudad de Damasco en avión, puesto que el coche me lo había quedado yo, no había podido por lo tanto caerse del caballo. En cuanto a mí, tampoco pude caerme del caballo camino de Damasco, aunque viajase en coche, que es el caballo de los tiempos modernos, ya que cabalgaba en él hacia La Coruña, adonde de hecho llegué).
Pues bien, lo primero que hice tras dejar la maleta en la habitación que previamente había reservado en un hotel fue acercarme a la playa de Riazor, besar sus chinitas con unción, y guardar un minuto de silencio por un caballito herido en una pata, un lejano caballo de ajedrez que debería haber volado hasta allí para curarse.
Y hago aquí otro paréntesis sobre la cuestión equina para precisar que aunque pueda advertirse cierta obsesión con estos cuadrúpedos, no hay tal, simplemente fue así  como sucedió.
Y en seguida empezó a pasar el tiempo, que esto es lo que tiene el tiempo, que pasa, y yo me acostumbré a perderme por la ciudad, como invisible, como un diablo cojuelo pero a pie (y algo cojo anduve también en algún momento).
 Una tarde en que me desplazaba tediosamente por la Plaza de María Pita, se me ocurrió, para entretenerme un rato, entrar en el vestíbulo del Ayuntamiento a mirar si me habían incluido en las listas del censo electoral, que estaban expuestas al público. Con gran satisfacción comprobé que sí estaba inscrito, sólo que a continuación de mi nombre, y aquí fruncí el ceño, figuraba la siguiente anotación: “NO SABE LEER NI ESCRIBIR”, en letras mayúsculas además. Desolado, busqué entonces consuelo en  el conserje, que patrullaba por allí, y éste, con gran sentido práctico, me animó diciéndome que mucho mejor así, pues de esta forma jamás me convocarían para formar parte de una mesa electoral.
Os confieso ahora, con la garantía que da la seguridad de los años transcurridos,  que este punto acabó siendo de inflexión en la peripecia de mi aprendizaje literario, ¡cuánta sabiduría, ay, vería yo más tarde encerrada en aquella escueta y  misteriosa línea anónima!, ¿pues sabía yo realmente leer, por ejemplo entre líneas, que es una de las lecturas más importantes de la vida? Y en lo tocante a la escritura, ¿sabía revelar cómo se merecía, sobre el blanco del papel, la imagen de esos personajes cuyas historias me conmovían hasta el desbordamiento incontenible de su comunicación a los demás? Porque si yo escribo es, entre otras cosas, para que las palabras no se las lleve el viento, porque me duele en lo más profundo que cuando se cuenta una historia de viva voz, por muy bien que se haga, el viento traidor acabe por llevársela de un manotazo. Escribo porque, como callado arqueólogo del tiempo, me gusta reconstruir trocito a trocito antiguas vasijas de memoria de sucesos y personajes olvidados. En este libro hay historias que fueron verdaderas, otras que fueron falsas o medio falsas, y algunas completamente disparatadas. Pero ahora ya son todas ciertas, porque cuando una historia cruza el Rubicón de su publicación, deviene siempre verdadera aunque antes fuera falsa. Este es uno de los grandes misterios de la literatura. Aquí, en este libro, volveremos a vivir la historia de Suso el Chapas, a quien seguramente conocisteis muchos de vosotros; podremos encontrarnos de nuevo con Fina en su taberna y escuchar la fantasmal historia del marinero; entrar en el Patacón, otro bar de innumerables recuerdos, y tropezarnos con Darío, personaje eterno; y disfrutar también, como en el túnel de una feria de las tinieblas, de los bastonazos en la puerta del viejo calvo y desdentado de la estrecha de San Andrés; y si viajamos hasta Betanzos, naufragar una vez más en Los Caneiros; y, en Vigo, en su accidentado carnaval. Es posible incluso que más de uno se reconozca de perfil en alguna de estas historias.
De modo que admitir, como os digo, la certeza incuestionable de los muchos conocimientos que me faltaban por adquirir, así como abrir los ojos a la realidad de que siempre habría de estar afilando las armas de mi oficio, actuaría como un inmenso acicate que me llevaría a perseguir y aprehender, con hache intercalada, las ciudades con renovada fuerza y entusiasmo, como si de un permanente y maravilloso viaje a Ítaca se tratara. Especialmente esta de La Coruña, en la que tan inolvidablemente me perdí tantas veces. Como escribió D. Miguel de Unamuno, “¡es un encanto recorrer a la ventura las calles por una ciudad que no se conoce! Perderse y volver al mismo sitio, descubrir que este callejón lleva a aquella plazuela que ya vimos, satisfacer así a poca costa el instinto descubridor de nuevas tierras”. En mi caso, no creo que pueda decir que satisfice el instinto descubridor a poca costa; pero sí me atrevo a afirmar que la aventura valió la pena, y que, en el caso de esta ciudad, cuando 12 años después de mi llegada partí de ella, era fácil constatar que un poco bastante ya sí me había caído del caballo. Gozosamente, porque, como en el poema de Kavafis, mi recompuesto equipaje rebosaba de experiencias y de amistad. Y vosotros sois la prueba.

Deseo de todo corazón que os guste este libro, que apreciéis en él el amor que he puesto en cada una de sus palabras.

Muchas gracias.

Ramón Jiménez Pérez

La Coruña, 30 de septiembre de 2011