domingo, 22 de julio de 2012

PLAYA DE ORIGAMI-2





Queridas amigas, queridos amigos: Aquí tenéis la segunda playa de origami que compuse para Tiendas Telefónica hace 4 años. Si a la playa anterior la llamábamos Torrevieja, esta era Malibú. Las gafas de "Lolita" sobre la toalla son, a estos efectos, muy significativas. En fin, el loro, la palmera, las tablas...He querido subir ahora esta foto por estar justamente en estos momentos entrando en la segunda parte del verano, por decirlo de alguna manera, no únicamente desde el punto de vista cronológico sino sobre todo por el recrudecimiento del calor que en ella se da. Me refiero a la llamada canícula.  
En efecto, la canícula corresponde a los días más calurosos del año, que se sitúan entre el 23 de julio y el 23 de agosto aproximadamente (así lo indica mi calendario lunar). En la antigüedad este período era muy tenido en cuenta, ya que con las elevadas temperaturas se debían tomar ciertas precauciones como, por ejemplo, evitar sangrías y purgas, o se aprovechaba para realizar ciertas tareas, como moler la sal para evitar que cogiera humedad durante el resto del año. Toma su nombre de la constelación del Can Mayor, ya que su estrella Sirio, la más brillante del cielo, empezaba a ser visible justo antes del alba en esos días (en nuestra época su visibilidad empieza a mediados de agosto, pero hace unos 2.200 años ocurría a mediados de julio). Durante este período se viven los días más fríos en el hemisferio sur. Por el contrario, cuando en el hemisferio sur sufren sus días más calurosos, entre el 20 de enero y el 20 de febrero aproximadamente, se producen los días más fríos en el hemisferio norte.
Por ello, he creído que necesitábamos con urgencia una segunda playa de papel. Espero que os guste refrescaros la mirada en ella.

martes, 10 de julio de 2012

EL ÚLTIMO VALS (DE ORIGAMI)


Con mucho gusto os saludo de nuevo para mostraros uno de mis modelos favoritos de origami. Es una vieja figura muy querida por mí y que conozco y pliego desde hace cerca de 30 años. Se titula El último vals y pertenece a la colección de maravillosos modelos del origamista estadounidense Neal Elias, un mago del origami y también un mago de los escenarios, pues era ilusionista. Neal Elias, ya fallecido, era autor, además de esta figura, de otras memorables como El momento de la verdad, en que reproducía a partir de una lámina de papel de dos colores (anverso y reverso) un pase de un torero a un toro. Una figura de movimiento en que torero, toro y capa se diferencian perfectamente. Como ocurre en esta pareja de bailarines en que puede apreciarse el movimiento de la pareja. Al plegarse el papel, blanco por un lado y negro por el otro, sale la novia con el vestido blanco y el novio con el traje negro. La forma inicial del papel es rectangular y, por supuesto, como en cualquier modelo de origami que se precie, no se practica corte alguno.
La figura que véis la realicé hace dos años como uno de los obsequios de boda para mis amigos Lioba y Asako Naruto, por si querían colocarla como un pequeño monumento de papel encima de la tarta.
Por cierto que Lioba, en este caso, es nombre de hombre, siendo el diminutivo de Lev Trotski, motivo por el que se lo "impusieron" al marido de Asako. No tiene por lo tanto nada que ver este Lioba masculino con el femenino Lioba, procedente de la monja alemana Santa Lioba, que es de donde lo tomaron para "imponérselo" también a mi compañera (de vida) Lioba. Coincidencias que un nombre tan escaso se concentre en el espacio de cuatro amigos y además en las dos versiones, masculina y femenina.





(Otro modelo que me gusta mucho de Neal Elias es el titulado El pensador, que reproduce admirablemente en papel el famoso pensador de Rodin. Hasta pronto).

martes, 3 de julio de 2012

MÁSCARA DE CHIMPANCÉ DE ORIGAMI


Hola, os saludo ahora desde esta máscara de chimpancé de origami que utilicé los días 4 y 5 de marzo del año 2000 en el Carnaval de Piedralaves, Cebreros y Navalosa (Ávila). La realicé según un modelo de John Richardson recogido en el libro de Eric Kenneway "Paperfolding for fun". El modelo es espléndido porque logra la completa expresión del mono a partir de un papel cuadrado blanco por un lado y negro por el otro. Además, el sucesivo plegado del papel coloca al final los colores negros del papel justamente en los ojos y en la cabeza del chimpancé. 
Yo me permití varias licencias en ella máscara a fin de poder ponérmela, y es que debí practicarle un par de agujeros donde los ojos para poder ver, así como hube de perforarle algunos agujeritos más para anudar la cinta con que atármela por detrás. Otras heterodoxias fueron que enganché un par de imperdibles en la nariz en plan mono marchoso y que, en el mismo plan, pegué unos papelitos en los labios para hacer más "seductor" el rostro, y también en las orejas.
Y así, vestido como un señor chimpancé, con traje, sombrero y corbata, bailé el famoso rondón de cebreros y otras músicas, porque las máscaras, como dicen en México, deben estar bailadas. Espero que os guste. Hasta pronto.

jueves, 21 de junio de 2012

PLAYA DE ORIGAMI-1

Hoy, a las 01:10 horas, con la Luna en fase creciente y el Sol en el signo de Cáncer, hemos alcanzado el solsticio de verano. Mucha gente, para celebrarlo, se reúne en torno a los atardeceres más maravillosos que encuentra allá donde está en ese momento, ya sean lugares cargados de magia y misterio, como Stonehenge, en Gran Bretaña, o el Cerro del Tío Pío en Vallecas, Madrid, conocido popularmente como "Las Tetas del Tío Pío", unos montículos desde los que se ve una espléndida puesta de sol sobre Madrid digno de un cuadro de Antonio López. A este lugar suelo ir yo, pues me queda más cerca, y aunque su denominación sea aparentemente más prosaica que la de uno de esos enclaves míticos encumbrados por resonancias célticas o sobrenaturales, os aseguro que en lo alto de una de esas "tetas", con una copa de cava en la mano y algunos amigos al lado, puede uno sentirse, mientras contempla la majestuosidad de la luz ardiente disolviéndose en larguísimos y prolongados tonos rojos sobre el horizonte, tan abrigado espiritualmente como en el interior de la pirámide de Keops.
Para saludar al verano, para darle la bienvenida con el ruego de que su canícula no se ensañe en exceso con nuestras vidas, reproduzco a continuación la imagen de otro de los bodegones de origami que en su momento realicé para Tiendas Telefónica. Lo he llamado "Playa de origami-1" para distinguirlo de la "Playa de origami-2", que colgaré más adelante. Esta primera playa podría representar, a su manera, una playa española, por ejemplo la de Torrevieja. Espero que os guste.



domingo, 17 de junio de 2012

LA CARA DE VIEJO

Lo de las caras, los rostros, merece la pena conversarse un poco. Hay quien fabrica máscaras en madera o en papel maché. En mi caso, las hago de origami, en papel plegado. Somos personas especialmente atentas a la expresividad de la mirada, de la sonrisa, o a la falta de ellas. Pero la afición a ver caras, rostros, máscaras, en cualquier parte, es universal. Aquí, debajo, inserto la foto de "la cara de viejo", un bloque enorme de granito donde la imaginación de la gente ha querido ver desde que yo recuerdo la cara de un viejo. Se aprecian con nitidez el ojo y la nariz, y se ve también, coincidiendo justamente con los arbustos, la oscura línea de la boca. Una boca en la que de vez en cuando alguien coloca piedras a modo de dientes. Esta enorme máscara de piedra esculpida por la Naturaleza se encuentra en uno de los mejores paisajes graníticos de la Península Ibérica. Espero que os guste.  


miércoles, 23 de mayo de 2012

GAMBIA

La revista de prensa africana AFRICANA NOTICIAS, publica en su número correspondiente a enero/febrero del presente año 2012, un repaso de todos los procesos electorales celebrados en África durante 2011. Pues bien, es sorprendente la cantidad de información oculta e interesantísima que puede encontrarse en un boletín así, tan riguroso por otra parte. Es decir, que de pronto se descubren de golpe todas las atrocidades que de alguna manera ya sabíamos o intuíamos o que dábamos por descontado, pero de las que la prensa diaria de nuestro país apenas se molesta en informar ya que parece que le es más rentable volver a insistir por enésima vez en las noticias locales, en las políticas nacional e internacional a grandes rasgos, o en el deporte, dejando sin espacio a otras noticias del mundo a mi modo de ver importantísimas, lo que no representa sino un escamoteo en el sentido de desviar hábilmente la atención.
La revista analiza con nombres y apellidos las elecciones en una veintena de países, además del referéndum de Guinea Ecuatorial, al que tacha de farsa sobre un "texto invisible".
Todos los análisis, a mi juicio, son minuciosos y bien documentados, pero me ha llamado especialmente la atención el relativo a Gambia, que reproduzco debajo, a continuación del de Camerún, que ofrezco de paso, ya que no he querido cortarlo al realizar el escáner, y antes del de la República Democrática del Congo, del que solo aparecen las primeras líneas.
Os invito a que los leáis, sobre todo la parte del de Gambia en que se cuenta cómo el presidente Yammeh, en un  discurso televisado, dio 48 horas a todos los homosexuales para que abandonaran el país, o el encarcelamiento de miles de personas acusadas de brujería, o la pócima que dice haber inventado para curar el SIDA y que obliga a beber a los enfermos, causando a muchos de ellos la muerte. También es interesante el sistema de votación que tienen, con bolitas de cristal que se echan en urnas que se diferencian por colores y fotografías que identifican a los candidatos.
Mi interés por África nació a raíz de mi viaje a Costa de Marfil en el año 1999, que algún día contaré en forma de cuentos increíbles.




miércoles, 25 de abril de 2012

CERDO DE ORIGAMI



Hice este cerdito de origami, que luego como véis introduje en una urna de metacrilato que encargué ex profeso para él, en el año 2008. Fue un obsequio para los dueños del restaurante TERRAMUNDI de Madrid, Gerardo y Juan, amigos míos, y puesto que el emblema de su local era -y sigue siendo- un cerdo. La figura está basada en un modelo del gran origamista español, también amigo mío, Juan Gimeno, y para su realización empleé un papel que ahora no puedo identificar técnicamente pero que, como puede apreciarse, venía que ni pintado, por su color y su rugosidad, para el motivo que deseaba representar.
El cerdo, desde que lo entregué a mis amigos del restaurante, está colocado en un lugar estratégico detrás de la barra, y siempre que acudo a comer allí puedo comprobar, con gran satisfacción, que se encuentra en perfecto estado de salud.
Espero que os guste. Y ahora, para terminar, voy a transcribiros una historia verídica sobre cerdos que ocurrió en la antigua Roma:

"En cierta ocasión unos malhechores atracaron su nave pirata en la costa de Etruria (Toscana) y, adentrándose en la región, tropezaron con un establo que albergaba muchos cerdos, propiedad de unos porquerizos. Los piratas se los apropiaron, los embarcaron y, soltando amarras, prosiguieron el viaje. Los porquerizos, mientras los piratas estaban en tierra, permanecieron quietos, pero, una vez alejados de la costa, a la distancia a la que llega el grito de un hombre, llamaron a los cerdos con la voz acostumbrada para que volviesen. Y en cuanto ellos oyeron la llamada, colocándose todos a un mismo costado del barco, lo volcaron. Los malhechores perecieron al instante y los cerdos llegaron nadando a donde estaban sus amos" (Eliano, Historia de los animales 8.19)

Buenas noches


domingo, 22 de abril de 2012

CERTIFICADO MÉDICO DE LA AMPUTACIÓN DEL BRAZO DE VALLE INCLÁN

A fin de aportar algunos datos acerca de la amputación del brazo de Valle Inclán, reproduzco a continuación copia del certificado manuscrito de dicha amputación, redactado por el doctor que la practicó el 12 de agosto de 1899, copia que me entregó hace años un miembro de la familia de este doctor, D. Manuel Barragán y Bonet.







Transcribo a continuación el texto:

Don Manuel Barragán y Bonet, Doctor en Medicina y Cirugía Domiciliado en la Corredera baja treinta y siete Principal = Patente de clase cuarta nº 316
Certifica: que en la casa de salud "Santa Teresa Paseo de la Castellana nº 7 antiguo", amputó el brazo izquierdo por su tercio inferior a Don Ramón del Valle Inclán, el día 12 del corriente a consecuencia de una fractura con minuta con herida de los huesos del antebrazo.
Y para que pueda procederse a la inhumación expido la presente en Madrid a 14 de agosto de 1899.

Firma el doctor Barragán. Puede apreciarse también, superpuesto al escrito original, las palabras PROPIEDAD DE JOSÉ IGNACIO CALVO PALOMERO.

miércoles, 11 de abril de 2012

III ENCUENTRO INTERNACIONAL "Silos Literario 2012"

Estimados amigos: Del 30 de marzo al 1 de abril de este año, se celebró en Santo Domingo de Silos el "III Encuentro Internacional "Silos Literario 2012" bajo el epígrafe "Los grandes temas de la literatura y de la vida: el amor, el viaje y la muerte". Organizaron el Encuentro el Pen Club de España, el Ayuntamiento  Silos y el Monasterio de Silos, en colaboración con el Centro de Iniciativas Turísticas de Santo Domingo de Silos, Edypro Pigmalión y Sial Ediciones.
Reproduzco a continuación el programa del mismo y el texto de mi intervención el 30 de marzo en la
primera de las Mesas Redondas.


Buenas tardes, queridos colegas y amigos. Fue como un juego el otro día, cuando se me propuso participar en esta Mesa con el título de “Los grandes temas de la literatura: el viaje, el amor y la muerte”, abrir el primer libro que tenía a mano, que a la sazón estaba leyendo y que resultó ser la tragedia de Racine “Berenice”, y encontrarme con el siguiente verso de Antíoco, rey de Comagena: “HOY EL VIAJE ALIVIA MI DOLOR”. Como podéis suponer, sonreí complacido. Decidiendo hacer una segunda prueba, volví a abrir el libro al azar y leí esta vez: “El alma se ilusiona sin pensar si al amor que la estremece responde el corazón que la enamora”. Envalentonado ya, abrí el volumen una vez más, y me encontré con que la propia Berenice me hablaba de esta guisa: “De esta mi muerte a que el amor me lleva, etc, etc…”
Así que con solo estirar el brazo descubría reunidos en una sola obra, por lo demás breve, los tres grandes temas de la Literatura. Por lo que respecta al viaje, primera de las patas de este trípode sobre el que apoyar nuestro objetivo, sabemos que este es tan diverso en sus destinos y en sus medios de transporte que sería prolijo enumerarlos todos, por no decir imposible. Puede ser al centro de la Tierra, a la Luna, o realizarse a bordo de una alfombra voladora, incluso podría ser “a ninguna parte”. Eduardo Punset lo haría al poder de la mente, al optimismo, a la felicidad e incluso al amor. Y si “viajamos al amor”, en solo tres palabras reuniríamos dos de los temas propuestos; pero es que son ideas éstas con campos gravitatorios fuertes y a la menor oportunidad se abrazan como los aros de un prestidigitador. Y si nos descuidamos mínimamente enseguida tendríamos a los tres temas en un solo título, íntimamente entrelazados, como en el caso del “Paseo por el amor y la muerte” de Hans Koning. 
Así que a la vista de todo ello, estimulado por tan vasto territorio por el que poner a galopar mi memoria, decidí abrir mi corazón a la inmensidad del pasado con el propósito de rebuscar en mis escritos, de los primeros a los últimos, y ver si al abrirlos como el libro de Berenice, también al azar, me hallaba con la sorpresa de que en mis palabras, en mis historias, habían anidado también, como inquietos polluelos y salvando las distancias, los temas del viaje, el amor y la muerte, aunque fuera por separado. Pulsé por lo tanto el botón de la máquina del tiempo, y de pronto me vi con diez años de edad en un internado de ambiente monástico, paseando por las frías galerías en torno a los patios de arcos y fuentes de piedra. Pues bien, mis primeras palabras me las inspiraron aquellas fuentes sobre las que yo concentraba mi mirada meditabunda. Eran palabras en las que predominaba la nostalgia, por lo que puedo decir que empecé a escribir con la ventaja de la tristeza.
Más tarde, a los 19 años, publiqué mi primer cuento. Era un cuento de amor y muerte en que una niña se lamentaba de que ya no podría ver actuar en el circo esas Navidades a su payaso preferido, porque había muerto hacía poco. De ella decía el narrador en un momento dado que: “Antes, en su infancia, no podía refugiarse en la nostalgia de un pasado, porque no es posible nadar en una charca sin agua”. Yo siempre he visto en esta frase mi primera intuición de la importancia del paso de los años en el escritor, entre otros requisitos necesarios para su oficio, pues parece claro que salvo raras excepciones, la memoria mejora la Literatura, y la memoria solo se adquiere en el transcurso del viaje a Ítaca permanente que es la vida, en la odisea particular de cada uno.
 Poco después vino el amor, mejor dicho la decepción del amor, o mejor aún el descubrimiento de la cruda verdad de que el amor no tenía por qué ser correspondido. Aunque yo ya conocía el pasaje de la pastora Marcela del Quijote, solo pude apreciarlo en todo su rigor cuando tuve mi propia experiencia. A partir de ese punto de inflexión, di en vivir el amor con un evidente escepticismo, al tiempo que mi escritura se atrincheraba en el desenfado lingüístico, el humor negro y la ironía. A pesar de lo cual aún debí sufrir mucho por amor, durante mucho tiempo y mucho más amargamente. En resumidas cuentas, entre unas cosas y otras y apoyado por la artillería pesada de nuevas e imparables vivencias, cada vez me fui internando más por el camino sin retorno de la mordacidad, desde luego en las historias de amor que escribí a partir de entonces. Incluso a la última de ellas la he titulado, al pie de la letra, “Te amo con locura”. En mi primer libro editado, “Cuentos estructurados”, había una que se llamaba “Referencia” y que presentaba a la relación de pareja como un entendimiento imposible entre máscaras, y otra cuyo título: “Reinvención del corazón y la flecha” ya lo decía todo.
Aparte de estos cuentos escribí un largo texto en que la peripecia del protagonista se desarrolla sobre un fondo de desamor. Un libro caleidoscópico y poliédrico que ofrece por una parte intensas y dolorosas rebanadas de amor y, por otra, fragmentos de intensa ironía e incredulidad. El personaje principal, convertido en antihéroe a su pesar, camina desorientado por la ciudad en un largo viaje por las fronteras del alma siempre con la amenaza de la muerte planeando sobre su cabeza como un zopilote. Así que también hay aquí viaje, amor y muerte. Como le sucedía a Philip, el personaje principal de “Servidumbre humana”, la inolvidable novela de Somerset Maugham, también el de mi relato arrastra por la calle fantasmagórica las cadenas mentales con las que el destino le ha amarrado a cierta mujer que tan solo se adivina en el discurso narrativo como telón de fondo. Me estoy refiriendo en estas líneas, siempre, por supuesto, al hablar del amor, al “amor amoroso”, al amor de esos amorosos locos, sin Dios y sin diablo de que habla Jaime Sabines en su poema “Los amorosos”. En fin, el amor es tantas cosas. Para Jaime Sabines era el silencio más fino, el más tembloroso, el más insoportable. Para una mujer que conocí de Costa de Marfil, que se quejaba amargamente ante su hermano de que su marido no la quería porque, pudiendo hacerlo, no tomaba otra mujer más para que así se ayudasen entre las dos y pudieran soportar la carga del esposo común, me temo que era algo muy distinto.
En cuanto al viaje, siempre les ha encantado viajar a los personajes que hasta el momento he creado, quizá porque, como en Berenice, les alivie el dolor; y por lo que se refiere a la muerte, también toma ésta posesión de bastantes de ellos, véanse en mi último libro de relatos “Así me pierdo en las ciudades”, publicado por Pigmalión, los casos de Darío Fu, del pirata felizbustero, de La Causa; o de Suso el Chapas, en que se los lleva sin contemplaciones. Y en Historia contada en una taberna y El palacio encantado la historia nos conduce incluso más allá de la muerte, pues hacen su entrada en escena varios fantasmas, uno muy divertido y el otro muy serio.
Pero volviendo al tema del viaje, éste siempre me ha fascinado por sus posibilidades de aprendizaje. Aprende el personaje, ese ser inmaterial dotado de existencia propia; aprende el escritor y aprende el lector. Los viajes nos enriquecen. Las grandes rutas, sean las de la Seda o El Camino de Santiago, siempre han producido grandes intercambios y abierto otras rutas en el cerebro de sus caminantes, nuevas sinapsis. No en vano hay también una nutridísima literatura específica de viajes, en la que tantos escritores se han especializado.
No obstante esto, en un  artículo titulado “Viajar sin objeto”, publicado el 2 de diciembre de 1790 en “El Diario de las Musas”, se afirmaba que “Sólo deben viajar los que tengan bastante poder sobre sí mismos para escuchar las lecciones del error, sin dejarse seducir, y ver el ejemplo del vicio sin dejarse arrebatar, y que se podían deducir tres reglas en orden a los viajes: Que ningún niño viaje. Que ningún necio viaje. Que ningún hombre por sabio que sea, viaje sin estar antes bastantemente instruido”.
Bueno, que cada cual piense lo que quiera, pero yo animaría aun al necio a viajar, pues es posible que sin querer alivie algo su dolorosa necedad; y si de todas formas decide instruirse antes con la lectura de algún libro preparatorio de su viaje, mejor que mejor. Porque leer es también y siempre viajar, además de un acto de amor a las palabras y una pequeña muerte, una “petit mort” de felicidad. 
Muchas gracias por vuestra atención.

Ramón Jiménez Pérez, Santo Domingo de Silos, 30 de marzo de 2012