martes, 12 de noviembre de 2013

PALOMA Y DUOMO DE MILÁN

 
 
Camino del Convenio Internacional de Origami celebrado recientemente en TABIANO BAGNI, cerca de Salssomaggiore, en la Emilia Romagna, por el CDO (Centro de Difusión del Origami italiano), pasé por Milán y me acerqué a visitar el DUOMO. Frente a él hice esta foto con una paloma delante. No es preciso describirla porque, precisamente, una imagen vale más que mil palabras. Y ni aunque hubiese hecho mil fotos habría conseguido el despliegue de las alas que puede observarse, justo con esos dos pináculos de la catedral situados de tal forma que parecen los motores de un avión.
La casual alineación del contorno de su envergadura es también sorprendente, con los bordes de las alas en paralelo o perpendiculares a los elementos arquitectónicos.
La paloma posa, como una suerte de Espíritu Santo; pero para suerte la que tuve al lograr esta instantánea que me agrada compartir ahora con vosotros.
 
 
 

lunes, 21 de octubre de 2013

EN UNA ANTIGUA NARRACIÓN POPULAR DE LAS MONTAÑAS BOHEMIAS...


Así comienza el prólogo que escribí en 2005 para el catálogo de una exposición de pintura en La Coruña de la artista Blanca López, de Castroverde (Lugo). He recordado este texto, que reproduzco a continuación, en estos días en que me he encontrado caminando por las montañas y los valles de Lugo en las etapas finales de mi Camino de Santiago desde Somport, en la frontera con Francia. Han sido 836 los kilómetros recorridos a pie, con la mochila a la espalda, en los que ha habido frío, calor, lluvia, viento, en fin un poco de todo, y también un sinfín de momentos maravillosos y mágicos con inolvidables paisajes al fondo. En breve colgaré aquí algunas fotos. Pero al pasar por Samos y visitar el grandioso Monasterio, recordé especialmente a Blanca, ya que sabía por ella que el pintor Enrique Navarro, su compañero de vida, ya fallecido, había realizado los murales de gran parte de las galerías que dan a uno de los claustros. Allí pude ver esos excelentes murales, con el angelito negro que pintó junto a los blancos para complacer a Antonio Machín. Pero vayamos de momento con las palabras que dediqué hace ocho años a Blanca López, una mujer ya de edad pero lúcida como pocas. 
 
 
En una antigua narración popular de las montañas bohemias, un bandido planta su maza de madera en el bosque en la esperanza de verla florecer. El fenómeno no ocurrirá, sin embargo, mientras el susodicho personaje no cambie la trayectoria de su vida, encaminándola por la senda de las buenas acciones. Sólo así brotarán manzanas en el árbol en que se habrá convertido su estaca, una por cada buena acción.
No voy a desvelar aquí el final de tan conmovedora historia, pero sí aprovecharé para decir que un problema como el que plantea el viejo cuento checo no lo ha tenido jamás la pintora gallega, y universal, Blanca López. Puesto que si bien ella también plantó un día su pincel en un fantástico bosque, en su caso los frutos nunca se hicieron esperar, de modo que ha podido ofrecérnoslos, a lo largo de su  intachable trayectoria vital y profesional, tan generosamente como amplia ha sido la dedicación a su arte, y con esa calidad que sólo nace del trabajo hecho con auténtico Amor.
Allá arriba, en la copa del espacio propio que ha conquistado con firmeza en la selva, ya no digo bosque, de la pintura, vemos balancearse en el extremo de nuestra admiración sus obras: misteriosas en la noche, intimistas al amanecer, irónicas al mediodía, impresionistas si las mece la brisa, poéticas en la última página de la tarde, imaginativas siempre. Todas con su luz bajo el brazo, una antorcha portadora de vida que la artista no olvida encender en cada una de ellas, lo que nos revela su esencial optimismo. La vemos, también en esta exposición, ir de un cuadro a otro, del vaso con la rosa a la paloma de la paz, de los pétalos de la camelia al gorro del saltimbanqui, de los labios del payaso del acordeón, tan rebosante de sentimiento y tan querido a Blanca, al pájaro del bosque azul, y así sucesivamente.
Para Ortega y Gasset, “la pintura no es un sarpullido que brota en los lienzos, sino una manera de decir cómo se es”; para Auguste Rodin, “la verdad no es la exactitud sino la expresión sincera del sentimiento del artista frente a la realidad”; para el cineasta Joseph von Sternberg, “el arte consiste en comprimir un Poder espiritual e infinito en un espacio reducido”. Todo ello lo cumple con creces Blanca López, pintora únicamente comprometida con la verdad, de trazo seguro, consumada dibujante; en cuya paleta los colores adquieren gamas como sólo es dado hallar en los ensueños más hermosos; la pintora, en definitiva, que un buen día plantó su pincel en el fértil terreno de una vocación inmensa.
 

sábado, 28 de septiembre de 2013

MÁSCARA VENECIANA DE ORIGAMI


Entre las figuras de origami que he plegado recientemente, se encuentra esta "máscara veneciana", original de François Domergue, que conozco desde hace años, pero que nunca había hecho en un papel tan grande como éste, que da como resultado el tamaño de un rostro adulto normal. No puedo daros los datos técnicos del papel, pues lo compré este verano en unos grandes almacenes de Berlín. Sí puedo deciros que se obtiene a partir de un cuadrado, sin corte alguno, por supuesto.
Ahora la comparto con vosotros, pero ya  no está conmigo, pues se la regalé a un amigo coleccionista de máscaras.
 
 
 





lunes, 23 de septiembre de 2013

FOTORIGAMI "EL ABRAZO AMARILLO"

Hoy, 23 de septiembre, os doy la bienvenida al otoño con esta nueva obra de "fotorigami" que he realizado conjuntamente con mi amigo Plácido L. Rodríguez, artista fotógrafo, y que hemos titulado EL ABRAZO AMARILLO. A la imagen que él me proporcionó, añadí yo los dos brazos plegados en papel, que parecen salir por detrás de un árbol y abrazarlo, lográndose así la tercera dimensión de la composición. 
He obtenido cada uno de los brazos a partir de un pequeño papel cuadrado, en este caso del llamado "piel de elefante", interpretando un modelo original del origamista japonés Jun Maekawa.
Espero que os guste.
 
 
 
 

jueves, 5 de septiembre de 2013

MATADERO 5

 
La literatura del escritor estadounidense Kurt Vonnegut -ya fallecido- ha sido siempre, desde que leí su primera novela, Pájaro de celda, de las más apreciadas por mí. De hecho, en la introducción que hago, tras el prólogo de Javier Tomeo, de mi libro de relatos Así me pierdo en las ciudades, cito a Vonnegut como una de mis grandes influencias literarias junto a Donald Barthelme.
Con el tiempo descubrí que había en el mundo otros admiradores de Vonnegut, incluso llegué a conocer a uno de ellos personalmente en Madrid, que muy podrían definirse como vonnegutianos. Es difícil tratar de explicar cómo es un vonnegutiano si no se ha leído algún libro, mejor más de uno, de Kurt Vonnegut, pero por muy diferentes que seamos todos los vonnegutianos sí podría decirse que hay un denominador común en todos nosotros que nos hermana allá donde estemos. Uno de los libros más conocidos y también más importantes de Vonnegut es el titulado Matadero 5. Lo leí hace muchos años, como otras obras de este gran escritor -a estas alturas he leído ya todos los libros suyos publicados en español, que supongo coincidirá más o menos con la totalidad de su producción editada en inglés-, y en él, en Matadero 5, hace referencia al terrible bombardeo de la ciudad de Dresde, en Sajonia-Alemania, por los aliados al final de la II Guerra Mundial, y que a él le marcaría durante el resto de su vida. Kurt Vonnegut se hallaba en ese momento prisionero de los alemanes, que le habían capturado junto a otros soldados procedentes del desembarco de Normandía, en un barracón a las afueras de Dresde que se llamaba Matadero 5 porque había sido un auténtico matadero de reses, y que ya estaba en desuso. Desde allí presenció el infierno en que se convirtió la ciudad durante las tres oleadas de aviones que la bombardearon sucesivamente, la primera de 500  aparatos, la segunda de 1000 y la tercera de 1500, y que provocaron según la estimación más fiable un total de cien mil muertos. Una vez finalizado el bombardeo, Vonnegut hubo de acudir, en compañía de los demás soldados prisioneros, a desescombrar la ciudad, operación de limpieza en la que, según cuenta en su libro, se dio el caso de un soldado que fue descubierto robando una tetera y que, por ese motivo, fue fusilado.  
Pues bien, yo siempre había asociado Dresde al libro de Vonnegut y al bombardeo y a la tetera, y tenía en mi imaginación al matadero que oficiaba de prisión -de la que salían durante el día los soldados prisioneros a la ciudad para la realización de diversos trabajos, como he averiguado este verano- por un lugar entre irreal o desaparecido, imposible ya de encontar en la moderna ciudad, total y admirablemente construida y reconstruida en sus monumentos más importantes. Para  mi sorpresa, tuve la oportunidad de descubrir de la mano de un vonnegutiano el auténtico matadero 5 donde estuvo Kurt Vonnegut, que se conserva intacto a las afueras de la ciudad. Fue muy emocionante para mí descubrirlo. Aquí tenéis algunas fotos. 








 
 
 
 
 
 

martes, 6 de agosto de 2013

DIBUJORIGAMI

Buenas tardes de agosto a todos, voy a hablaros ahora brevemente, si bien continuaré el tema en sucesivas entradas, sobre el DIBUJORIGAMI,  una experiencia artística realizada por primera vez en España y en el mundo entero, según creemos y según todos los artistas amigos han corroborado hasta el momento, por el dibujante y pintor madrileño L. Ortés y por mí en el año 2007. Es un arte mezcla de otras dos, del dibujo (y/o pintura) y del origami, combinados de forma que dan lugar en el cuadro a una composición nueva, diferente a las del dibujo y el origami por separado. Es decir, el dibujo, al incorporar el origami a su Universo propio, da a luz una nueva imagen tridimensional donde la sutileza de la figura o figuras de papel plegado cambian radicalmente la naturaleza de la obra. Algo similar al experimento que en la misma línea realicé después con la fotografía de Plácido L. Rodríguez según he mostrado en otra entrada anterior a ésta. Sólo que el "dibujorigami" fue antes que el "fotorigami".
 
 
 



 Aquí os muestro la invitación para la primera exposición de dibujorigami que realizamos en Madrid en junio de 2007, en la que el payaso de la imagen es la figura de origami; y la invitación para la segunda exposición, en Santiago de Compostela, en septiembre de 2008. Este cuadro que sirvió de base para esta última invitación se titulaba "La novia", y en él es la paloma la figura de papel. 
 
Las letras en japonés significan: "Exposición de Dibujorigami II", y fueron diseñadas por mi amiga japonesa Asako Naruto.
 
Estos cuadros de dibujorigami iban enmarcados con un cristal protector encima, de manera que no se dañaran las figuras de papel. El cristal no tocaba en nigún caso las figuras, sino que se mantenía ligeramente por encima de ellas. En otra entrada os mostraré lo que pasó una vez que se rompió este equilibrio.
 
Espero que os gusten.
 
 
 

domingo, 21 de julio de 2013

POEMA OBJETO DE JOAN BROSSA


He escogido este poema objeto de Joan Brossa porque para mi gusto sintetiza a la perfección las ataduras de una bochornosa tarde de verano. Aun así, es posible volar bien alto con la imaginación, incluso con la falta de imaginación. A Michel Lotito, el Señor Comelotodo, le bastaba con la extraña facilidad digestiva de su estómago -y supongo que algo de voluntad- para devorar bicicletas, televisores y objetos similares. Las posibilidades de la vida son inmensas, más aún que el número de lazos de zapatos existentes. http://www.fieggen.com/shoelace
 

domingo, 7 de julio de 2013

LA PRIMERA VEZ QUE LEÍ EL QUIJOTE

Como ya conté en una entrada anterior, el pasado mes de junio salió al mercado el libro "Mezcla de lejía y crema y otros relatos sobre mi primera vez", editado por Ediciones Beta III Milenio, con ocasión de su V Premio Ediciones Beta de relato corto, en el que se incluyen 30 relatos seleccionados, uno de ellos el mío titulado "La primera vez que leí el Quijote".
Pues bien, el hecho de que se cite con tanta frecuencia de memoria por todo el mundo las primeras líneas de "El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha", es decir las archifamosas "En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Etc, etc", me animan a dejaros conocer el primer párrafo de mi relato inspirado en el Quijote.
 
Dice así:
"Leí por primera vez el Quijote a los quince años. Vivíamos entonces en el pueblo, donde mis padres tenían una granja de pollos, y un día, de improviso, recibieron en su oficina un paquete con el ingenioso hidalgo dentro. Como éramos gentes sencillas y sin doblez, pensamos que la Divina Providencia, en su reparto de los Bienes Inmateriales de la Humanidad, nos había incluido esa vez a nosotros entre los agraciados. Lo de inmaterial no quedaba sin embargo del todo claro, dada la gruesa consistencia del envío". Etc, etc...
 
Saludos y hasta pronto.
 

sábado, 15 de junio de 2013

FOTOS DE MI FIRMA EN LA FERIA DEL LIBRO DE MADRID 2013

Queridos/as amigos/as: La Feria del Libro de Madrid toca a su fin. Como sabéis estuve dos días firmando en la caseta 351 de mi editorial Pigmalión y otro día en la caseta 37, de la distribuidora Mahidisa, donde algunos autores de los publicados en el libro colectivo "Mezcla de lejía y crema y otros relatos sobre mi primera vez", de la editorial vasca Beta III Milenio, fuimos convocados a firmar ejemplares de ese libro en el que figura uno mío titulado "La primera vez que leí el Quijote".
Os muestro a continuación 3 fotos de mi firma en Pigmalión hechas por el fotógrafo del periódico "La Voz de Galicia" Benito Ordóñez. Por cierto que el Grupo Editorial Sial-Pigmalión, que acaba de crear los premios "EscriDuendes" en varias categorías, me ha concedido el "Premio EscriDuende al autor del libro más vanguardista" por El baile del emperatriz. Esta tarde me lo entregán. Ya os contaré alguna cosa más sobre estos premios y sobre la leyenda del duende de El Retiro de Madrid, que cuenta con una estatua en la zona de la antigua Casa de Fieras.