martes, 20 de septiembre de 2016

LOS HOMBRES DE PAPEL TAMBIÉN DUERMEN






Llega inexorablemente el otoño con su cargamento de sueños caducos. Atrás quedan los largos días del estío y su vino de luna llena, las suculentas siestas de pijama y orinal. Todo se convierte de pronto en saudade y hasta nos crece la nariz, no tanto por las mentiras dichas como por las escuchadas. De vergüenza ajena. Otra vez la historia de los monos sabios o no tan sabios o simplemente unos cobardicas.

lunes, 19 de septiembre de 2016

DISPARART. PRESENTACIÓN.

Me complace publicar esta invitación a asistir al acto de presentación del nº 1 de la revista DISPARART  en la que participo con el cuento titulado EL BRINDIS, un relato fantasmal inspirado en un hecho real que en cada lectura que hago de él me pone los pelos de punta, por lo menos a mí, y eso que por haberlo escrito debía de estar más familiarizado con la historia que cuento e incluso verla con cierta distancia técnica. Hay quien al conocer esta historia ha pensado en las SINCRONICIDADES  de C.J. Jung, un tema apasionante, el de las coincidencias, pero en este brindis no se trata sólo ni exclusivamente de una sincronicidad. 
 
 
 

Ra del Rey

Espacio para las Artes

                Os invita

a la presentación de la revista nº 1
 

Miércoles 28 de septiembre

a las 20:00 horas
​Un total de más de 70 autores de los más diversos campos de la Cultura


 
 


 

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RA DEL REY.ESPACIO PARA LAS ARTES

calle Reina 11. 28004 Madrid. España
+34 91 5223120
www.radelrey.com
www.radelrey.blogspot.com

domingo, 4 de septiembre de 2016

LA MARIPOSA NOCTURNA

 
 
He de confesar que hasta que no leí a W.G. Sebald no reparé en la aterradora belleza de estos seres diminutos que son las mariposas nocturnas, a los que dedica varias hermosísimas páginas en uno de sus libros. Descubrí después que Virginia Woolf había dedicado un artículo a estos lepidópteros heteróceros titulado La muerte de la polilla. Por mi parte, me encontré con una este verano y quedé admirado ante la máscara africana con que me miraba desde su espalda. ¡Y qué maravilla el traje de gala con que iba vestida, traje de fiesta hasta altas horas de la madrugada!
Lamentablemente esta cenicienta no podría llegar ya a su casa esa noche, pues había perdido no un zapato sino una pierna entera, así lo pude comprobar cuando la miré de frente, imagen que por respeto a ella y por pudor no mostraré. Esa era la razón, luego lo comprendí, de que me dejara acercarme tanto para fotografiarla. Espero que os guste, aunque sea ésta en realidad una especie de crónica anunciada de la muerte de una mariposa nocturna.

jueves, 1 de septiembre de 2016

CEMENTERIO DE COCHES


Os saludo nuevamente en este primer día de septiembre en que las ciudades se llenan de coches recién llegados de las vacaciones para reflejar aquí la reflexión del escritor británico J.G. Ballard, el autor de libros como el impactante Crash, y quiero subrayar impactante en todos los sentidos posiblesinspirado en el tema de los accidentes de coche, al que se refiere con frecuencia en sus Conversaciones para una autopsia de la vida cotidiana.
Para ilustrar el párrafo que voy a transcribir a continuación, reproduzco arriba un para de fotos de las que hice el 20 de marzo de este año en las proximidades de Toro, en la provincia de Zamora, de un cementerio de coches que me impresionó y provocó en mí una multitud de sentimientos, entre los que podrían hallarse también los expresados por las palabras de Ballard:

"Siempre me llamó la atención la poderosa magia y la poesía que se siente cuando uno observa un depósito de chatarra lleno de lavadoras viejas, o de coches destrozados o de barcos viejos pudriéndose en algún astillero abandonado. Un gran misterio y una gran magia rodean a estos objetos. No hace mucho, estuve en el Museo Imperial de la Guerra donde tienen la parte delantera de una caza Zero cortado a través de la cabina. De hecho, uno puede estar de pie mirando hacia la cabina del piloto. Puede ver lo que hay realmente debajo del avión; mirando hacia el interior, se puede observar cada remache. Una gran suerte de poesía trágica rodea a ese avión expuesto en el museo. Uno puede ver a los obreros japoneses trabajando, a las mujeres en alguna fábrica de Tokio poniendo cada uno de los remaches de este avión en particular. Uno puede imaginar el posterior acarreo de la máquina hacia el Pacífico...No encontramos esta poesía conmovedora en objetos nuevos: un avión nuevo, una lavadora nueva exhibida en una vidriera o un coche nuevo estacionado en un concesionario..."